El conejo y el león

Vivía en el territorio un fiero león que tenía la costumbre de comerse a cualquier animal que encontrara en su camino. Esto tenía muy temerosos a los habitantes de los alrededores, pues no podían asomarse tranquilamente fuera de sus hogares, sin correr el peligro de ser comidos.

Cansados de tal situación, decidieron solucionarla de una manera extraña pero funcional; escogerían diariamente un desafortunado animal, que debía presentarse directamente en la cueva del león para ser comido, a cambio de que dejara al resto en paz. Al león le pareció bien, ya no tendría que salir a buscar, la comida llegaría sola hasta su domicilio y así lo hicieron durante mucho tiempo. Él estaba alimentado, y el resto de los animales podía ir y venir tranquilamente.

El día que tocó turno al conejo, este llegó tarde a la cita, y no llevaba consigo miedo alguno. El terrible león quiso saber el motivo de su tardanza y el conejo le dijo: —Me he topado en el camino con un león más grande y fiero, el cual asegura ser el Rey, dice ser más fuerte que tú, y que eres un bobo.

—¿Quién se cree que es para proclamarse mejor que yo?, ¡llévame de inmediato con él y aclaremos de una vez esta situación! —dijo muy enfadado el león, y ambos se fueron caminando.

El astuto conejo lo llevó hasta el pozo —¡Está ahí dentro! —le dijo, entonces el león se asomó dentro, al ver su reflejo, rugió muy fuerte y desde el fondo del pozo su rugido hizo eco, volviendo a escucharse dos veces más alto. El león saltó dentro del pozo, atacando su propio reflejo.

Y así fue como se deshicieron al fin del temible león que estaba acabando con los animales que allí vivían. Todo gracias al conejo, que usó ingenio para triunfar por encima del ansia de poder y el orgullo.

conejo y el leon fabulas

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Next post:

Previous post: