Cuento corto La verdadera historia Rumpelstiltskin

La siguiente es una adaptación libre del clásico cuento corto de los hermanos Grimm Rumpelstiltskin. Érase una vez en un reino muy lejano un viejo molinero que era muy pobre.

Cierto día tuvo que ir a hablar con el Rey pues necesitaba un préstamo para poder solventar los gastos de la granja. Le pidió a su bellísima hija que lo acompañase a palacio. Mientras ambos iban en dirección al castillo, a aquel hombre se le ocurrió la idea de contarle al soberano que su sucesora era capaz de transformar la paja en oro.

El monarca quedó encantado con la belleza de la joven y luego de escuchar el relato le dijo al molinero:

– Sin lugar a dudas tu hija tiene un gran don, el de convertir la paja en oro. El día de mañana me cercioraré que lo que me has contado es cierto.

Al día siguiente guardias del palacio escoltaron a la joven a una habitación del palacio que estaba repleta de paja. Además, en esa habitación solamente había una rueca y un banco para que la chica se sentara a trabajar.

“Tienes 24 horas para convertir toda esa montaña de paja en oro. Si no lo haces en el lapso acordado no sólo morirás tú sino también tu padre”.

La muchacha se quedó sola en aquel cuarto y se puso a llorar amargamente, ya que sabía que ella jamás podría cumplir la promesa que su progenitor le había hecho al Rey.

De repente, se abrió la puerta del cuarto e ingresó un enano quien pronunció las siguientes palabras:

– Muy buenas noches muchacha. ¿Me podrías decir por qué lloras?

A lo que entre sollozos la joven respondió:

– Ay señor, tengo que convertir este fardo de paja en oro y no sé cómo hacerlo. Lo peor es que si no lo termino en menos de 17 horas, mi padre y yo seremos enviados a la horca.

– Muy bien. Yo puedo salvarte de esa situación, más tú me tienes que entregar algo a cambio. Dijo el enano.

– Si, tenga mi collar de perlas. Era de mi madre. Pero vale más mi vida que un recuerdo.

El hombre se sentó frente a la rueca y comenzó a helar la paja con gran maestría. A la mañana siguiente, únicamente había una bobina repleta de hilo de oro.

El soberano quedó tan contento que inmediatamente le pidió su mano de la joven al molinero, pues pensó que no podría encontrar a otra mujer más rica en todo el reino.

No obstante, antes de formalizar el compromiso el rey quiso que la chica convirtiera 20 fardos de paja en oro.

Cuento corto La verdadera historia Rumpelstiltskin

La joven le pidió ayuda una vez más al enano. Al oír éste la petición, le contestó lo siguiente:

– Es muchísima paja. Mi recompensa será el primogénito del reino.

– ¿Quiere decir que cuando nazca mi primer hijo tendré que entregártelo?

– Sí.

– Está bien dijo la reina llorando.

El tiempo pasó y luego de un año el enano llegó al palacio y pidió hablar con la reina:

– He venido por mi pago.

– No, no se lleve a mi hijo. Le daré todo el oro que quiera.

– Un trato es un trato señora, pero como la veo muy triste le daré una oportunidad. Si me dice cómo me llamo me olvido del trato y asunto arreglado.

– Su nombre es ¡Rumpelstiltskin!

– ¡Demonios como lo supo!

– Eso es lo que dice el prendedor que trae en la solapa del saco.

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