Un hecho prodigioso

hecho prodigioso cuentos cortosUn hecho prodigioso, relato de las Mil y una noches, noche 351.

Se cuenta la historia de un rico hombre de Bagdag que se quedó sin nada. Pero recibió en sueños un aviso, en el cual una persona le decía: —¡Tu fortuna se encuentra en el Cairo! !Ve, corre a buscarla!—. Esa misma mañana emprendió el viaje al Cairo, llegando al atardecer. Se refugió en una mezquita, cerca de la cual había una casa, en la que Dios dispuso que entraran unos ladrones, y que los habitantes despertaran al escuchar movimiento.

Los gritos hicieron saber a los ladrones que fueron descubiertos, así que huyeron por la mezquita. El Valí (Gobernador) y sus hombres, alertados también por los gritos de la familia, acudieron en su auxilio y aprendieron al bagdalí que dormía en la mezquita. Los azotes fueron su castigo, y después de tres días de prisión compareció ante la autoridad. Sigue leyendo

Las píldoras asesinas

Las píldoras asesinas

Erasmo a diario se trasladaba a su sitio de trabajo utilizando el servicio de transporte público conocido con el nombre de “Metro”, pues además de ser una alternativa veloz era económico.

A menudo se entretenía leyendo los anuncios publicitarios que aparecían en los andenes. Algunos se referían a programas de televisión, otros a marcas de comida y otros más a nuevos productos.

Justamente fue uno de los que pertenecían a esta última categoría el que despertó plenamente su curiosidad. Velozmente memorizó el correo electrónico que había en el cartel, para enviar un mensaje durante su hora de descanso.

La respuesta a esta misiva llegó en menos de una semana y dentro del mensaje le indicaban que recibiría en las puertas de su hogar un frasco con pastillas, para que así pudiera iniciar el tratamiento de pérdida de grasa corporal que había solicitado.

Erasmo emocionado esperó a que le entregaran dicha mercancía. Luego de exactamente catorce días, el servicio de paquetería llamó a su puerta y le entregó una pequeña caja de cartón que contenía un frasco con unas píldoras.

El envase no llevaba ningún tipo de dirección y de hecho parecía que había sido llenado a mano. Aun así, el hombre tomó la dosis que le habían señalado y aguardó a ver los cambios que tendría su cuerpo.

Después de las primeras 72 horas, había bajado más de 6 kg, algo inaudito si tomamos en cuenta que continuaba ingiriendo la misma cantidad de alimentos.

Al fin de semana, la pérdida de masa ya era más que evidente, de hecho se le comenzaban a marcar las costillas y hasta le costaba un poco de trabajo respirar, cuestión que le hizo ponerse en alerta.

Llamó al número de emergencias y una ambulancia fue enviada a su domicilio. Posteriormente el personal médico le practicó unos análisis y se percataron de que sus órganos internos habían sido carcomidos por un fortísimo veneno.

La moraleja de esta historia es que no es bueno automedicarse y menos cuando ni siquiera conocemos la procedencia de los medicamentos, ya que como vemos el desenlace puede ser fatal.

La bufanda de los sueños

bufanda cuentos cortosDesde muy pequeña, Sara aprendió a hilar con su abuelita; la viejecita le decía que tal y como tejía las prendas, debía hacerlo también con sus sueños, para que le fuera bien en la vida. En un principio, la corta edad de la niña no le dejaba entender muy bien lo que la señora decía, pero a medida que iba creciendo, observaba como todas las cosas tenían que ver unas con otras, y el secreto para continuar, estaba en saber unirlas.

Cuando entendió esto, prometió a su abuela tejer una bufanda, pero haciendo solo una hilera de puntadas, cada vez que lograra aplicar con éxito su consejo. Pasaron los días, los meses y los años, ella ya era una jovencita y la bufanda seguía aún muy corta. Sigue leyendo

Así fue como Terry se convirtió en superhéroe

Así fue como Terry se convirtió en superhéroe

Terry era un joven zorro obsesionado con el tema de los superhéroes. Un día fue hasta una convención de cómics y en medio de una conferencia irrumpió con una pregunta:

- ¿Se ha fijado que los humanos usan nombres de nuestros congéneres para convertirse en superhéroes?

- En principio no debería molestarme en hablarte, pues has interrumpido lo que estaba diciendo. Aunque por otro lado, tu cuestionamiento me parece interesante. ¿A qué te refieres exactamente? Replicó el expositor.

- Es muy simple. Los humanos tienen un “Hombre Pájaro” que combate el crimen ayudado por un halcón o un “Hombre Murciélago” que protege a una ciudad cuyos edificios tienen estilo gótico. Me gustaría ser alguien como ellos, pero por más que lo intento, la burocracia en el reino animal no me lo permite. Por ejemplo, mis profesores de la universidad me aconsejan que me dedique a hurtarle racimos de uvas a los cuervos. ¿Usted qué opina? Respondió Terry.

- Antes que nada me complace observar que eso de robar no te llame la atención, ya que además de ser malo solo te traería problemas. En segundo lugar, si fueras un superhéroe ¿A qué te dedicarías?

- Obviamente que no combatiría el crimen, pues no cuento con la condición física ideal. Sin embargo, hay un conjunto de actividades que muchos llaman como “chollo de viaje” que está desatendido y que si se toma con la seriedad necesaria, puede beneficiar a todos. Imagine tener traslados en transportación de muy buena calidad a excelentes precios.

- Jajaja, eres muy simpático. Por cierto ¿Cuál es tu nombre?

- Me llamo Terry Fox para servirle.

- Extraordinario Terry, acércate para que te de mi número telefónico y cuando tengas un concepto más aterrizado, por favor no dudes en ponerte en contacto conmigo, pues aunque sea quisiera escribir una tira cómica de tus aventuras.

No pasaron muchos meses, para que Terry se entrevistara con el hombre de la conferencia, sólo que ese día no lo haría como él mismo, sino como su alter ego el temido Zorro del Ahorro, enemigo de los costos excesivos.

La princesa de fuego

princesa de fuego cuentos de hadasHabía una vez una princesa poseedora de una gran fortuna; que estando cansado de que la pretendieran tan solo por sus riquezas, mandó publicar que se casaría con quien lograra darle un regalo valioso, que evidenciara ternura y sinceridad. Poco tiempo después, el palacio estuvo lleno flores, cartas de amor y poetas. Resaltando entre todo aquello, se encontraba una simple y sucia piedra. Inmediatamente, se mostró indignada e hizo llamar a autor del regalo.

El joven explicó que ese era su corazón, tan duro como una piedra, pero capaz de ablandarse con el amor. Después solo se marchó, dejando a la princesa muy intrigada. Ella se dedicó por meses a llenarlo de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo tan duro como la piedra que llevaba siempre la princesa consigo a todos lados. Sigue leyendo

La lámpara mágica

La lámpara mágica

Paco caminaba a la orilla del mar recogiendo conchas para su colección. En ella había de distintos tamaños y colores.

Mientras trataba de levantar una que parecía que estaba sumamente enterrada en la arena, se dio cuenta de que aquello no era un caparazón, sino más bien la punta de algo.

Escarbando notó que aquello que había encontrado era un objeto de color dorado, aunque lucía algo desgastado. Lo guardó en una bolsa y fue donde estaba su padre para enseñárselo.

- Mira papá lo que me encontré.

- Es un pedazo de basura hijo. Creo que es una aceitera antigua. Será mejor te la tires aquí mismo, pues tu madre no dejara que la lleves a casa.

No obstante, el pequeño la ocultó entre sus cosas y ya en su hogar la frotó con un trapo para tratar de quitarle algo de arena.

Repentinamente el artilugio se calentó y de su punta emergió un humo azulado, para luego convertirse en una figura humanoide.

- Tú debes ser mi nuevo amo. Soy el genio de la lámpara maravillosa y estoy aquí para concederte tres deseos.

Paco pensó que estaba soñando, por lo que le siguió el juego al supuesto ente mágico.

- Quiero ser el niño más popular de la ciudad.

- Mañana por la mañana tu deseo será concedido.

Al día siguiente, Francisco se levantó y vio como su lámpara ya no estaba en donde la había dejado, sino que se hallaba debajo de la cama.

Acto seguido encendió su computadora y vio cómo el número de amigos de su cuenta de Facebook se había incrementado a niveles insospechados. Casi la totalidad de gente que conocía estaba ahí. Además, en su muro aparecían fotos de él con personas de la farándula.

Después de comer, decidió ir a tomar un helado, mas no pudo hacerlo pues fue interceptado por una muchedumbre que le pedía autógrafos y hasta una que otra selfie.

Lo cierto es que le tomó muy poco tiempo entender que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de las manos.

Por ello, en la noche le pidió al genio que revirtiera el hechizo. Luego tomó la lámpara y la enterró en el lugar en donde la había encontrado, pues para ser feliz no hace falta ser popular, sino ser apreciado por las personas que realmente te quieren.

Pablito el bajito

pablito el bajito cuentos cortosPablito era el niño con menor estatura en el pueblo, a causa de esto lo molestaban mucho y él se sentía acomplejado. No obstante, su madre siempre le decía que la grandeza de las personas se mide desde la cabeza hacia el cielo, y eso lo ponía entonces muy contento.

Poco duraba la alegría pues diariamente se encontraba con alguien que hiciera mofa de su estatura y volvía a casa cabizbajo, y ahí estaba su madre, diciéndole que tal como los perfumes, lo bueno viene en envases pequeños. Sigue leyendo

El libro de cuentos

El libro de cuentos

Isabella fue como todos los jueves al consultorio del doctor García a realizarse su chequeo.

- Señora Iturralde veo que ha seguido las recomendaciones de alimentación que le he dado. En la pantalla puede ver el corazón de su pequeño latiendo normalmente.

- Debo confesarle doctor que estoy muy emocionada, pero al mismo tiempo tengo nervios de que llegue el momento en que el bebé nazca.

- No hay motivo por el cual deba angustiarse. Si continúa con los cuidados y la dieta señalada todo saldrá bien.

- Lo sé, pero es que mañana concluye la sexta semana de embarazo y por más que leo revistas y veo documentales sobre cómo ser una buena madre, tengo miedo de no educar bien a mi pequeño.

- Señora, es muy normal que piense todo esto dado que es su primer embarazo. Sin embargo, un ejercicio que puede ir haciendo para iniciar el vínculo con su hijo es hablándole o poniéndole música. Un amigo que estudió psicología, me dijo que eso despierta el intelecto de los niños.

- Pero ¿le hablo de lo que hago en el día a día, de alguna anécdota que me haya pasado o de qué?

- Una buena alternativa es comprar un libro de cuentos cortos infantiles e irlo leyendo poco a poco. Primeramente las temáticas de los relatos harán que tanto su pequeño como usted se relaje. En tanto que también facilitará el que su hijo conozca plenamente su voz.

- Muchas gracias por sus consejos doctor, nos vemos en una semana.

Al día siguiente Isabella compró un colorido libro de cuentos y empezó a leerlos por las mañanas.

Desconozco si el método propuesto por el doctor García ayudó a fortalecer los lazos fraternales entre esa madre y su hijo a lo largo de su vida. No obstante, lo que si les puedo asegurar es que ese niño con el correr de los años se convirtió en un famoso escritor, especializado en contar historias pensadas para los más pequeños del hogar.

La viejecilla y sus tres perros

viejecilla y  tres perros cuentos cortosUn día, la gente vio pasar por la calle principal del pueblo a una acabada viejecita, aunque es común que todos se conozcan, a ella no la habían visto antes, y no sabía de dónde venía o si tenía un hogar. Al siguiente día, nuevamente, se paseó por las calles; así lo hizo un tercer, un cuarto, y un quinto día, hasta que se volvió normal verla.

Viendo su necesidad un día, uno de los comerciantes le ofreció un pedazo de pan, y la anciana lo tomó gustosa, luego se sentó en rincón para comerlo y fue hasta ella un perro, con el cual compartió su alimento. Al otro día, el perro la acompañaba; cuando otro de los comerciantes le dio comida, nuevamente, ella separó una porción para el animalito, y se les unió otro. Sigue leyendo

Utilización del ensayo literario

Utilización del ensayo literario

Los ensayos son escritos mediante los cuales una persona redacta una serie de pensamientos y ofrece una interpretación de tal modo que quien lo lea pueda entender la postura que guarda el autor sobre los mismos.

En el ensayo literario, el individuo que plasma su sentir en esas páginas no intenta cambiar la manera de pensar de los lectores, sino simplemente quiere ofrecer una opinión sobre un tema. Dicho de otra manera, puede que en efecto los receptores modifiquen la manera en que vislumbraban tal o cual acontecimiento, más conviene dejar en claro que ese no es un objetivo perseguido por este género narrativo.

¿Cómo escribir un ensayo literario?

- Selección de la temática que se va a tratar. Este aspecto es clave para iniciar nuestro escrito, ya que de esta forma nos enfocaremos en recabar la información necesaria que nos permita mostrar lo que queremos sin desviarnos.

- Indagación en distintas fuentes de información. Cabe recordar que no solamente las obras literarias son aquellas que nos pueden servir para obtener datos relevantes. También es posible sacar información de medios audiovisuales como pueden ser películas, documentales o programas de televisión. En este sentido, lo que se recomienda es que el autor coloque entre comillas la cita textual y al pie de la misma ponga el nombre de la persona que lo dijo.

- Una vez que se ha concluido el trabajo escrito, llevar a cabo una lectura previa. Esto sirve para desechar ideas que quedaron incompletas o simplemente para corregir el estilo narrativo.

Partes estructurales del ensayo literario

El ensayo literario se compone de tres partes fundamentales (aunque hay algunos autores que aseguran que son cuatro, ya que incluyen a la bibliografía)

- Introducción. En ella debe ponerse una breve sinopsis de lo que se tratará a lo largo del escrito. No debe comprender más de media página.

- Desarrollo. Es la parte en donde se colocarán los temas y subtemas que le darán peso a las argumentaciones que se van a tratar.

- Conclusión. Se utiliza para que el autor exprese sus pensamientos finales. Aunque algunas veces, el ensayo literario puede terminar con un cuestionamiento que tendrá que ser respondido por el interlocutor.